Todo trata de soluciones

Cuando tengo un problema...











De Albumes de Jomagú...

en la primer persona en que pienso que me puede ayudar es en Lorena, mi esposa, muchos de mis problemas con ella acaban y soy feliz. Pero si ella no pudiera ayudarme pienso de inmediato en mis hermanos, el ingeniero o el informático, si está en su ramo puedo asegurar que darían su mano derecha por ayudarme, o el Araña si es algo deportivo, metafísico o de autos, aunque él tiene una solución para todo; cuando ellos no pueden darme su apoyo o no está en sus manos resolver mi urgencia, pienso en un amigo abogado, o un doctor según sea el caso. Sucede a veces que ni ellos pueden, acudo entonces a un padrino empresario que tengo, o al tío mafioso o al primo político, dependiendo. Aunque si esto luce muy muy complicado llamo a mi papá, Chencho, que nunca en la vida me ha dejado en mal. Y si sucediera, que ni él puede, entonces ya puedo pensar en tratar de resolverlo yo mismo de una vez por todas o, tal vez con la ayuda de una amiga psicóloga, me de cuenta que el problema sea yo; y si nadie puede ayudarme, todavía pienso en replantear el problema, y si llego a la conclusión de que el problema no tiene solución deja de ser mi problema. No obstante si yo soy parte de la solución la dejo hecha por si surgiera alguien más que quiere resolver el problema del cambio climático y la destrucción del mundo, la acumulación de basura, dotar de energía limpia al mundo o el cambio de México vea que no está solo.

Así es esto.