Hay que ver lo que hay que hacer para uno lograr tus sueños....
Pues aquí voy de nuevo, escolar en su primer día de clases, curiosamente no siento nervios, me pregunto si debería sentirlos, o me estoy haciendo duro por dentro, o sé muy bien lo que hago y a lo que me enfrento, aunque a estas alturas poco me interesa saber.Siempre he adorado la juventud de la gente, aún la de aquellas personas con más edad que yo, pero estar rodeado de muchachos y muchachas que no sobrepasan la veintena de años, hacen que mis 33, digo 34, se me hagan muchos. Aunque he tomado clases con gente que me dobla la edad, esto es diferente.
Ver la chispa y las ganas que tienen de vivir me hace recordar como es que se ha dormido a mi esa ansia, esa chispa, pienso en cómo he encontrado estacionamiento en la transitada cuadra de la vida; y me he propuesto a costa de lo que sea buscar esa flama que por ahí abandonada dentro de mi debe estar y encenderla de nuevo, lo necesitaré.
Pues ahí está, vendrán las desveladas de trabajo seguidas de madrugadas de escuela, los días largos sin tiempo para ir, como en estos meses pasados, y estar horas y horas en el restaurant tomando café.
Pero, si alguna vez mis días fueron de 72 horas, bien puedo estos que son de 12, estirarlos lo más que pueda. Y siempre ser más.
Ver la chispa y las ganas que tienen de vivir me hace recordar como es que se ha dormido a mi esa ansia, esa chispa, pienso en cómo he encontrado estacionamiento en la transitada cuadra de la vida; y me he propuesto a costa de lo que sea buscar esa flama que por ahí abandonada dentro de mi debe estar y encenderla de nuevo, lo necesitaré.
Pues ahí está, vendrán las desveladas de trabajo seguidas de madrugadas de escuela, los días largos sin tiempo para ir, como en estos meses pasados, y estar horas y horas en el restaurant tomando café.
Pero, si alguna vez mis días fueron de 72 horas, bien puedo estos que son de 12, estirarlos lo más que pueda. Y siempre ser más.