La vida es una enfermedad sexualmente transmitible
Necesito más que libros que leer, ejercicio que hacer, y gente que conocer.
Y no es que me sienta más que los demás, ni siquiera pido nada y aún sigo con poco que ofrecer.
No obstante sé que puedo dar más de lo que tengo, entregar más de lo que soy. Soy un millón de veces más fuerte de lo que aparento.
No voy por la vida comparándome con los demás a cada momento, tampoco voy midiendo lo que otros tienen y yo no, hace mucho dejé de creer en la justicia, sé que muchos nacen con nada y muchos nacemos con todo pero la gran mayoría jamás se hace consciente de ello.
Y como todos, la he regado muchas veces, de hecho es parte de mi naturaleza hacer las cosas mal, y muchas veces me he quedado con las ganas de intentarlo de nuevo y por eso me gusta bañarme con agua fria porque me hace sentir vivo. Respirar es repetir.
Sé lo que es pasar noches enteras en la cama dando vueltas, andar de pie al amanecer para ir lejos aunque el resto del día sea asqueroso. Puedo sonreír con sinceridad aún cuando tenga el estómago hecho pasta, y pasar dias enteros en coma, sin hacer nada. U ocupado y sin tiempo ni para disfrutar un rayo de sol en la cara.
Sé hacer cosas complicadas como escribir, se deseredar pensamientos hasta llegar a conclusiones casi exactas. Sin exagerar puedo expresar el mínimo sentimiento, mostrar el más escondido de los motivos, sé econtrar la motivación que yace en cada persona, sé donde está mi motor pero lo que no sé es cómo encenderlo. A veces se enciende y aprovecho.
Es por eso me siento estafado por la vida y sé que poco puedo hacer, y eso poco es lo que hago... salud.