CASI 18 AÑOS DESPUÉS...

Ya pasó un día más...

 

Cuando al salir de la preparatoria te encuentras con una idea fija en mente, estudiar algo que te llama poderosamente la atención, una carrera sobre... saber cómo estan hechas las cosas.

Cuando uno a uno se van acomodando los eventos como ladrillos formando una pared infranqueable para tus aspiraciones a tus mal desarrollados 18 años.

Cómo un talento que desconoces tienes, y quienes lo saben, no tienen manera de expresártelo y mucho menos cómo desarrollarlo. Y de manera silvestre y con miles de dificultades se desarrolla, y a pesar del tiempo el agua encuentra su cauce.

La semana pasada, al llegar a recoger mi ficha, y ser el último en recibirla me hizo recordar aquella ilusión de hace tantos años en que fui el primero en ir preguntar por la carrera de aquitectura a la UABC la única universidad que mi estrecho mundo en aquel tiempo conocía. Lo único que quise estudiar.

No pude irme a Mexicali que era donde estaba la carrera, ya nunca más lo intenté, me quedó la idea de que era algo impensable, imposible. La frustración y la impotencia florecieron sobre lo que de verdad quise hacer, que nació de mi y no se pudo, y el sueño durmió hasta hoy. La oportunidad se presentó de nuevo.

Me quede en Ensenada, hice intento en Ingeniería Electrónica, no me gustó, después de eso la apatía, tomar el camino más corto a terminar una carrera (la que fuera), huí a la computación y después a sobrevivir el mundo.

Y mientras tanto conocí el la imprenta, el diseño, el arte, el dibujo, la pintura, el grabado, la serigrafia, el bordado indutrial, la publicidad, la empresa, el periodismo...

Pronto sabré si valió la pena la espera, pero... a quien le importa todo eso... maldición del infierno.