Hoy es un buen día para caminar fuera.
Mi lado bueno brilló por fin hoy, más no tiene caso hablar de ello, el positivismo muere si hablas de él. Por eso nos quejamos tanto, para no matar lo poco que logramos rescatar.
Así que me quejaré del brusco cambio de horario, que a mi entender no sirve de nada, solo para fastidiar gente.
Cierto domingo me levanto y descubro que es una hora más temprano, le siguen dos semanas de descontrol, y hasta hoy terminé de pelear con mi computadora que se aferraba (como yo) a la "vieja hora". Mi celular y el ipod que uno me daba una hora y otros otra, los relojes de los estereos, el del carro, el del microondas, hasta el de mi gorra, en fin. Los doscientos relojes que hay cerca de mi, o que consulto de vez en cuando.
Como quiere el gobierno, o quien aprueba esas medidas, que la gente tenga disciplina y puntualidad en su trabajo, sus actividades y demás cosas que tienen que ver con el horario. Comidas, descansos, citas, viajes, etc.
Después de una semana, apenas me cayó el veinte de esa hora que desapareció y que aparecerá de pronto allá por marzo.
Que si para ahorro de energía, no sé, pero mi recibo de electricidad sigue llegando igual de alto, inclusive llega más. El beneficio no es para mi.
Sé que aún por ahi hay un reloj olvidado, que extrañado se pregunta, qué trae este "wey" que se levanta a correr a las cuatro de la mañana, y se ríe.
Entiendo que los cambios a veces pueden ser buenos, pero hay algunos que no les veo sentido, pero si nadie dice nada, quiere decir que algo bueno debe tener ese movimiento.
A pesar de todo, logré por mis mañana una hora más de tiempo, lo malo que estuve llegando al trabajo una hora tarde, asi que de una vez ya le digo adiós a mi vale de puntualidad. A quién cobrárselo.
Ni hablar trataré, que mi buena estrella siga brillando una hora más y saldré a caminar. Nos vemos.
Mi lado bueno brilló por fin hoy, más no tiene caso hablar de ello, el positivismo muere si hablas de él. Por eso nos quejamos tanto, para no matar lo poco que logramos rescatar.
Así que me quejaré del brusco cambio de horario, que a mi entender no sirve de nada, solo para fastidiar gente.
Cierto domingo me levanto y descubro que es una hora más temprano, le siguen dos semanas de descontrol, y hasta hoy terminé de pelear con mi computadora que se aferraba (como yo) a la "vieja hora". Mi celular y el ipod que uno me daba una hora y otros otra, los relojes de los estereos, el del carro, el del microondas, hasta el de mi gorra, en fin. Los doscientos relojes que hay cerca de mi, o que consulto de vez en cuando.
Como quiere el gobierno, o quien aprueba esas medidas, que la gente tenga disciplina y puntualidad en su trabajo, sus actividades y demás cosas que tienen que ver con el horario. Comidas, descansos, citas, viajes, etc.
Después de una semana, apenas me cayó el veinte de esa hora que desapareció y que aparecerá de pronto allá por marzo.
Que si para ahorro de energía, no sé, pero mi recibo de electricidad sigue llegando igual de alto, inclusive llega más. El beneficio no es para mi.
Sé que aún por ahi hay un reloj olvidado, que extrañado se pregunta, qué trae este "wey" que se levanta a correr a las cuatro de la mañana, y se ríe.
Entiendo que los cambios a veces pueden ser buenos, pero hay algunos que no les veo sentido, pero si nadie dice nada, quiere decir que algo bueno debe tener ese movimiento.
A pesar de todo, logré por mis mañana una hora más de tiempo, lo malo que estuve llegando al trabajo una hora tarde, asi que de una vez ya le digo adiós a mi vale de puntualidad. A quién cobrárselo.
Ni hablar trataré, que mi buena estrella siga brillando una hora más y saldré a caminar. Nos vemos.