ENCUADRE
El principio del conocimiento es el descubrimiento de algo que no entendemos.
Frank Herbert (1920 - 1986)
Inteligencias
Jorge Martínez G.
Leí hace poco un artículo sobre inteligencia, más bien he leído algunos libros sobre ello, y hay algo en ninguno se pone de acuerdo: ¿Cómo saber cuando una persona es inteligente?
Según el artículo hay hasta ocho tipos de inteligencia y no sólo una como tenemos entendido.
Hace tiempo cuando hice mi examen de CI, lo reprobé, más bien nunca me molesté en saber si era bueno el 98 que obtuve, sabiendo que los “dotados” están por arriba del 140, bueno al menos estoy apenas arriba de la media, ya es algo.
Supe también hace poco que ese examen favorece más a la lógica-matemática que a los demás tipos de inteligencias, como son musical, social, de naturaleza, corporal, etc., y en diferentes grados cada persona tiene diferente capacidad para cada tipo de inteligencia.
Así que un basquetbolista o futbolista profesional, digamos Michael Jordan o Ronaldinho, puede tener una impresionante inteligencia corporal que lo hace moverse sobre la cancha y recordar como tratar el balón sin pensar, sin perder tiempo (millonésimas de segundo) en mandar la información al cerebro, procesar y reaccionar, el cuerpo reacciona casi por instinto, utiliza la memoria muscular.
La inteligencia social requerida por un conductor de televisión por ejemplo, un conferencista o un político para hacer llegar su mensaje directamente a la gente, hacer concordar su discurso con los movimientos del cuerpo que nuestro cerebro procesa, puede ser a veces aprendido pero en un tipo de inteligencia que las personas de éxito poseen.
Hay más tipos de inteligencia, no es mi intención el explicarlas todas, la cuestión sigue siendo cómo saber si somos inteligentes o no, y la respuesta es: Soy tan inteligente como pueda lograr mis expectativas, está relacionado con lo que eres y lo que quieres lograr, y con el grado de satisfacción que obtienes en tu vida diaria.
Se puede ser un intelectual, un genio de la ciencia pero si no le das los buenos días no a tu vecino, si no aprecias a tu esposa e hijos, si vives peleado con tus demás familiares con tus colegas; ¿Es inteligente vivir así?.
La combinación correcta y el desarrollo de nuestras inteligencias va unido a los objetivos que podamos cumplir a corto, mediano y largo plazo, que a su vez nos da la plenitud al lograr las metas propuestas o la fuerza para cada día levantarte y seguir la preparación.
Así que cada vez que escucho a alguien decir que alguien no es inteligente, pienso: ¿No lo és, para qué? Puede esa persona tal vez no saber leer ni escribir con corrección, pero puede tener una capacidad de convocatoria o de convencimiento que lo puede llevar muy lejos, a la presidencia de la república por ejemplo.
Todo es posible sabiendo nuestras fortalezas y nuestras debilidades. No digo que sea irrelevante si somos o no inteligentes, lo que sé es que al final de día, una persona que se va a dormir tranquila, descansa e inicia su día alegre, lúcido no puede ser alguien que le falta inteligencia.
No en esta era en que la tranquilidad de espíritu es tan vital como los alimentos que ingerimos.
Hasta la próxima.
jomagu@gmail.com
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Ilustración: Detalle de “inmensidad”, 2007, tinta sobre papel.
El principio del conocimiento es el descubrimiento de algo que no entendemos.
Frank Herbert (1920 - 1986)
Leí hace poco un artículo sobre inteligencia, más bien he leído algunos libros sobre ello, y hay algo en ninguno se pone de acuerdo: ¿Cómo saber cuando una persona es inteligente?
Según el artículo hay hasta ocho tipos de inteligencia y no sólo una como tenemos entendido.
Hace tiempo cuando hice mi examen de CI, lo reprobé, más bien nunca me molesté en saber si era bueno el 98 que obtuve, sabiendo que los “dotados” están por arriba del 140, bueno al menos estoy apenas arriba de la media, ya es algo.
Supe también hace poco que ese examen favorece más a la lógica-matemática que a los demás tipos de inteligencias, como son musical, social, de naturaleza, corporal, etc., y en diferentes grados cada persona tiene diferente capacidad para cada tipo de inteligencia.
Así que un basquetbolista o futbolista profesional, digamos Michael Jordan o Ronaldinho, puede tener una impresionante inteligencia corporal que lo hace moverse sobre la cancha y recordar como tratar el balón sin pensar, sin perder tiempo (millonésimas de segundo) en mandar la información al cerebro, procesar y reaccionar, el cuerpo reacciona casi por instinto, utiliza la memoria muscular.
La inteligencia social requerida por un conductor de televisión por ejemplo, un conferencista o un político para hacer llegar su mensaje directamente a la gente, hacer concordar su discurso con los movimientos del cuerpo que nuestro cerebro procesa, puede ser a veces aprendido pero en un tipo de inteligencia que las personas de éxito poseen.
Hay más tipos de inteligencia, no es mi intención el explicarlas todas, la cuestión sigue siendo cómo saber si somos inteligentes o no, y la respuesta es: Soy tan inteligente como pueda lograr mis expectativas, está relacionado con lo que eres y lo que quieres lograr, y con el grado de satisfacción que obtienes en tu vida diaria.
Se puede ser un intelectual, un genio de la ciencia pero si no le das los buenos días no a tu vecino, si no aprecias a tu esposa e hijos, si vives peleado con tus demás familiares con tus colegas; ¿Es inteligente vivir así?.
La combinación correcta y el desarrollo de nuestras inteligencias va unido a los objetivos que podamos cumplir a corto, mediano y largo plazo, que a su vez nos da la plenitud al lograr las metas propuestas o la fuerza para cada día levantarte y seguir la preparación.
Así que cada vez que escucho a alguien decir que alguien no es inteligente, pienso: ¿No lo és, para qué? Puede esa persona tal vez no saber leer ni escribir con corrección, pero puede tener una capacidad de convocatoria o de convencimiento que lo puede llevar muy lejos, a la presidencia de la república por ejemplo.
Todo es posible sabiendo nuestras fortalezas y nuestras debilidades. No digo que sea irrelevante si somos o no inteligentes, lo que sé es que al final de día, una persona que se va a dormir tranquila, descansa e inicia su día alegre, lúcido no puede ser alguien que le falta inteligencia.
No en esta era en que la tranquilidad de espíritu es tan vital como los alimentos que ingerimos.
Hasta la próxima.
jomagu@gmail.com
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Ilustración: Detalle de “inmensidad”, 2007, tinta sobre papel.