SUCIO

Una larga noche...

 

Después del trabajo, nada como un paseo cerca del mar con buena compañía. Para luego ir solo a ver una película extraña (Malos hábitos) y pensativo decido seguir una nueva ruta a casa, otras calles, otros negocios nocturnos, otros trasnochadores, el mismo destino. Llego, subo al estudio, respiro y sin más me pongo a escribir, antes busco en iTunes, la vieja carpeta del "Buki"  y la dejo correr.

 

Fastidio... no maldigo seguir sin agua, pero dedico un pensamiento no muy grato a los de Cespe que han provocado una sequía en la colonia, riego mis plantas (las dos que me quedan vivas) con agua del garrafón, no leo los mensajes en mi celular, ni verifico si tengo llamadas o mensajes en la contestadora, en un país donde es raro quien deja mensajes, lo es más quien regresa llamadas después de media noche.

 

El sueño ha huido de mi, eso no es raro, sigo escribiendo.

 

Me aburro...voy a un armario traigo una cajita, la abro y el olor a madera, cera y alcohol mezclados de mis colores me remonta a... ningún lado, sigo aqui, busco una hoja y me pongo a dibujar, tengo una idea.

 

Una palomita fastidia pasando por la lámpara una y otra vez, la veo y puedo hasta sonreír, ella que sabe. Sigo dibujando, ya quedó la caricatura deportiva, la subo y lo mando por correo al "Champion", listo, lo que sigue. Continúo escribiendo.

 

Le bajo volúmen al "Buky", mi hermano se fue ya a dormir, y puedo escuchar el ruido del lápiz de color sobre el papel, afuera el perro de la vecina ladra, me asomo por la ventana, salgo a la terraza, aire fresco y nada sospechoso, llega hasta mi el rumor de las ojas que arrastró el viento hasta el patio, y despues de días vuelve el triste olor del otoño aún sobre el olor a humo de lo quemado de los cerros.

 

Vuelvo al escritorio ya melancólico de otoño, la palomita sigue fastidiando, lo dejo todo, bajo me lavo los dientes con medio vaso de algua, me lavo la cara y las manos con otro medio vaso, me siento sucio. Que ya vuelva el agua.

 

Termino de escribir, pongo el punto final. Vuelve a pasar la palomita...

 

Aplasto la pinche palomita, mi hermano se despierta y pregunta qué pasa, respondo que nada, y maldigo esos hijos de la %$/&// de Cespe que no avisan que estaremos tantos días sin agua. Y me voy a dormir, sin leer y sin cenar por primer vez en mucho tiempo.