NECESITO

Necesito ayuda, atención, cuidado.
Mi ser callado lo pide a gritos.

 

Antes, no habia motivo para solicitar apoyo.
Siempre me creí fuerte, infranqueable, lejano, diferente.

La muralla enorme que me separaba de los demás ha caido. Me veo desnudo. Tiemblo.
Mi coraza de silencio, que me protegía del frio, de la risa y del viento, la que todo lo repele,
ha desaparecido, algo hice, y ya no está.
De un día a otro se desvaneció.

 

Habia llegado al punto en que no veía nada, una ceguera voluntaria velaba mis ojos.

El yelmo que cubría mi cabeza me impedia darme cuenta que me guiaba por atenuados sonidos y por voces burlonas.

Hoy, necesito ayuda, toda la ayuda posible, porque estoy solo, no hay nadie, todos y todas se han ido.

Estoy abandonado. Ignorado.


No suplico porque no sé hacerlo, pido ayuda porque sé como pedir las cosas. Porque puedo.

Porque nos gusta sentirnos útiles.

Que somos necesitados. Amados.

 

Pido porque es bueno alguna vez estar desvalido, sentirse vacio.

Porque se aprende, y porque sé que con ayuda, todo es posible.

 

Necesito ayuda porque aunque no la necesite, la necesito.