AMOR, POLVO Y VIDA

Llega un momento en la vida que tus pies en el polvo del camino se
detienen y el sendero que seguías desde hace tiempo, se parte en dos, y
ambos caminos se ven igual de prometedores o igual de oscuros; es en
ese momento en que pierdes, cuando hay que decidir.

Cuando es un sólo camino puede ser de subida o bajada y lo sigues
porque es TU camino; lo recorres con alegría o tristeza, en soledad o
en compañía y no hay paredes, la libertad se extiende como una pradera
verde en los inicios de un verano.

Cuando hay opciones, y se tratan de explorar las dos veredas, el
cansancio y la tragedia te hacen presa fácil, despiertas en las
madrugadas pensando si estás haciendo mal, o haces bien; avanzas pero
piensas que sigues en el mismo sitio, y es doloroso hasta el respirar.

Es bueno saber que no todo es para siempre, que todo lo bueno o lo malo
que puedas vivir ha de cambiar, es el ciclo de la vida, la búsqueda del
equilibrio, lo que sube baja y lo que cae se levanta, todo llega al
sitio que tiene que llegar. Al final llegamos a donde mismo, lo
importante es el camino que recorremos.

Puede que todo este ‘choro’ a fin de cuentas no quiera decir nada, y que no sepa de lo que estoy hablando ni para quien.

Pero lo que si sé es que haga lo que haga uno, decida lo que decida,
siempre tendrá uno tiempo de corregir, más tarde que temprano sabrás
que no has hecho bien ni mal, te felicitarás tan sólo por haber hecho,
por haber elegido o por no haberlo hecho y eso es lo que cuenta.

También es bueno recordar que, SÍ, como dice la canción, el amor acaba, o puede que no exista; pero la vida sigue...

Ánimo 99.