DE ESCALERITA...

El mundo es como es y uno es lo que es...

 

Desde mi época de escolar, me gané varias reprensiones por parte de los maestros por hacer la tarea de escalerita. Nunca aprendí a no hacerlo.

Aunque es un consuelo saber que de todo de lo que uno cuida en su existir de ninguna manera está excento a que le suceda, y teniendo en cuenta que no se es invulnerable a que le pasen "cosas de la vida", no puedo menos que sentir respeto por ese destino en el que jamás creí.

No trato de justificar ni nada, es sólo que he tenido poco tiempo para asimilar todo lo que se me ha venido encima en este año, bueno, aclaro, no se me vino encima yo me lo eché encima; fue por voluntad propia, mía de mi dominio y posesión, y no me quejaré de ello, al contrario lo celebro.

Este año, tal vez el más corto de mi existencia,  me casé, tuve una larga luna de miel de la que con resaca navidadeña, estoy despertando, y aún al estarme quitando la cobija, me avisa Lorena, mi esposa, que vamos a ser papás; ¿qué sentiste cuando te avisaron? me preguntaron casi al unísono el Dandy y el Tito, (Padres veteranos de un par de hijos cada uno, con fábrica cerrada y menores que yo por cierto), Nada, les contesto sin pensarlo, ¿qué se tiene que sentir? pregunto, y se miran el uno al otro y no me saben responder, aunque estan de acuerdo en que es lo "máximo", yo, no estoy tan seguro, ya veré, hay mucho tiempo por delante.
 
Cuando en la escuela, allá por primero y segundo de primaria, la maestra Juanita, me dejaba planas y planas de letras y palabras, repetir y repetir como maquinitas igual que en el catecismo, empezaba con la letra A, en un renglón y otra A en otro renglón, y asi me seguía después con le E, y hacia abajo en lugar de hacia enfrente, al otro día la profe me miraba, ¿lo hiciste de escalerita verdad? preguntaba, y como en aquel tiempo todavía no sabía aun mentir contestaba moviendo la cabeza afirmativamente, con infnita paciencia, cosa que les faltaba a mis catequistas, me decía, la tarea no se hace de escalerita, y ahi voy otra vez a hacer la plana, esta vez hacia enfrente, A-E-I-O-U, y así pasé los años y cada vez que pude hice las cosas de escalerita.

Este año, siento hice muchas de las cosas que la "gente normal" tiene que hacer, hacer filas en los mercados, pagar mis servicios públicos a tiempo, sacar basuras, arreglar cosas domésticas, y lavar platos a horas especificadas, jalarle la palanca al baño, eso si, dormí como nunca había tenido tiempo de hacerlo, descansé, viajé, hice este año que agoniza muchas cosas, ¡Y todas de escalerita!, y sin nadie que me dijera absolutamente nada, hice de todo, eso si, nada que a Lorena le pareciera mal, que son pocas cosas, muy pocas.

Nunca entendí porque NO se tienen que hacer las cosas de escalerita, el resultado es el mismo y de la otra manera más rápida asi te queda tiempo para descansar un poco más o hacer otra cosa.

Así que, ¿porqué quejarme del 2008?.