Entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem. "No ha de presumirse la existencia de más cosas que las absolutamente necesarias"
El que avisa no es cobarde... este texto no es todo lo agradable que quisiera, así que si su humor navideño resplandece, debería usted dejar de leer y seguir envolviendo regalos y ofrecer buena vibra a todo el que se cruce es su camino.
Y déjeme aquí con mi deprimente manera de ser, no obstante, considero apropiado sincerarme y cumplir con la condena social de cada año, el desear lo mejor de lo mejor a todo mundo. Hoy que hay un buen pretexto. Es Navidad.
Dicen que con el agotamiento solo las cosas que son importantes se ven relevantes, y en estos días, mientras cansado de oír villancicos duermo, la palabra "regalo", ronda y taladra mi cabeza, y las palabras "época de paz", "buenos deseos", "nacimiento", "estrella", brillan por su ausencia; soy una víctima más de la era moderna.
Sé, con mis familiares y amigos no hay problema, puedo pasar la época sin envolver un solo regalo, no es mi política hacerla de "santa", sobre todo en estos años que las fechas del calendario en que "tienes" que hacer regalos, se han multiplicado y ya no sabes qué regalar, sobre todo porque las palabras calidad y amistad están tan devaluadas.
Si usted con amabilidad me pregunta, qué es lo que deseo de regalo, maldito si sé lo que quiero, mucho menos sé qué les gustaría recibir a todos mis conocidos, aunque algo que me haría de nuevo creer en estas fechas, es que alguien que no conozco me regalara algo, lo que fuera, y sugiero eso, en vez de regalar por "compromiso" a sus miles de conocidos, vecinos y parientes lejanos, regale con sinceridad algo a alguien que encuentre en la calle, quien sea, una persona que usted no haya visto antes y que es probable jamás vuelva a ver. Compre ese regalo sin preocupación y obséquielo de corazón.
Y es que no sé quien tuvo la brillante idea de expresar sentimientos inmateriales con presentes materiales, pero ya que esta "impuesta", un regalo anónimo a alguien también anónimo podría calmar su conciencia y necesidad de expresar amor con botellas de perfume, electrónicos o ropa; por cierto, se me hace tarde, dispense usted pero aún tengo regalos que envolver y hoy en la noche algunos por abrir.
Hasta pronto y pase felices fiestas. |