Cuando las cosas no son como parecen
Tiene razón "el Gonzo", la vida de estudiante es la más mierda...
Medio mundo cree que ir universidad es lo más pro, pero nada más lejos que eso, digo lo que decía mi abuelo, en paz descanse, `mhijo` el que es perico donde quiera es verde.
Cuando estamos jóvenes queremos hacer miles de cosas, se tiene la energía, y a veces las ganas, pero qué pasa, sólo se recibes burlas y críticas; que si por los brazos flacos, por la ropa que ya te queda corta, que esta rota, que si no es de marca, que estás gordo, chaparro, tienes barros, etc. Te reprenden en la escuela, en tu casa, en la calle, no sabes quién eres y solo unos pocos parecen entenderte.
Te gradúas pensando que el mundo ya es tuyo, que por haber pasado años soportando profesores imbéciles (no todos), ya eres alguien, pero no, eres una mancha más en en mundo, una estadística, un semi-profesionista sin nombre ni trabajo. El verdadero aprendizaje apenas empieza.
Para qué nos engañamos levantándonos a las 6 de la mañana todos los días, para qué ir a aprender de alguien que aprendió la mitad de un libro y enseña la cuarta parte del mismo, y para acabarla de chingar, le entiendes sólo la octava parte, y llega el resultado de tu exámen, por piedad , un nueve u ocho punto ocho, si me pasé la clase mirándole las piernas a Tania, nunca puse atención a la clase. O pensando en lo que haría saliendo de ahi, haciendo dibujos, o soñando con carros, fiestas y todo eso. La escuela es eso, puros sueños.
La vida es la verdadera escuela. Nos pasamos casi veinte años sentados oyendo clases y haciendo resúmenes de resúmenes en tarjetitas, para salir y querer hacer algo grande, poner una empresa y tener muchos empleados, escribir libros y hacer películas, ganar mucho dinero, y conquistar el mundo y..., ¡oh! sorpresa, no es como nos dijeron.
Tras el putazo de ser un egresado más, que dura un tiempo, te empiezas a dar cuenta como es la cosa, que la verdadera vida no es aprender, si no aplicar lo que apenas vas a aprender. Entras al quinder desde el momento en que pones una pata fuera de la universidad.
Poco a poco tu grupo de amigos se dispersa, ya son competencia o, se casan, tienen hijos, los meten a la cárcel, o los matan, hasta se suicidan; te vas quedando solo. Sigue llegando gente a tu vida, pero tambien se va, ya no te comprometes tan profundamente con nadie, te vuelves reservado con la vida. Y es cuando quieres regresar a la miseria, a la escuela, donde no te preocupaba nada más que la fiesta de ese fin de semana, o la juerga de esa tarde. Volver a lo facil, a lo simple, ss cuando entras a diplomados o maestrías, no lo hagas, no abandones, o hazlo pero sigue avanzando, sigue viviendo.
El consejo es, que si estás en la escuela, sal de ahi lo mas pronto que puedas y empieza a vivir, tu decides si es por la puerta de enfrente o por la de atrás. A tus padres les gusta mucho el ´diplomita´, ese que te hace ganar - y esto no es mentira - unos pesos más, pero a la larga la diferencia la hace lo perico que eres, el verde que puedas llegar a ser, lo que haces al salir de la escuela o por fuera de ella.
Ojalá y no despiertes un día y te descubras con una hipoteca de más de un millón de pesos, que no son nada para una narcotraficante, pero para alguien que gana menos de mil pesos a la semana es un dineral; con una familia de cinco o seis miembros que tienen hambre y dependen de ti. Ojala y no.
Eso si, si ya estas ahi de estudiante y a tus papás les esta costando un guevo pagar tu carrera, no nada más calientes la silla y tomes apuntes de la octava parte del libro, en vez de cerveza, cigarros y fiesta, compra el puto libro de la clase y léelo, te aseguro aprenderás más y lo puedes dejar para una referencia futura.
Metete a la yoga, al karate, al futbol, al inglés, al piano, a la pintura, a la literatura, al debate, vete a todos los viajes que organicen, vete de intercambio a otros países, a todo lo que te inviten, tienes la energía y las ganas. Trabaja de mesero, mecánico, albañil, cargador, recadero, gana tu dinero y aprende a manejarlo.
No dejes que ningún pendejo luego te venga a decir las cosas como son, que te diga qué puedes y qué no puedes hacer, que no vales. Que si él no pudo tu tampoco podrás.
Todo lo que hagas por tu cuenta dentro del salón te servirá cuando estes acá afuera, donde hasta respirar cuesta, y te costará a ti, no a tus papás, y si no tienes para pagar, no te apures hay créditos, con muy buen interés, no seas tan caradura que tu mamá te estará pagando los pañales que uses de viejo.
Esto si te lo garantizo, dinero siempre va a haber, lo malo es que a veces no estará en tu bolsillo ni en tu cuenta de banco. A menos que empieces a conocerlo, ganarlo y a dominarlo cuanto antes.
Así son de feas algunas cosas, pero ya desde aqui, puedo decir que vale la pena todo lo que puedas cagarla, para eso son las aulas, disfruta esos años que te quedan de escolar, y después... bienvenido al mundo.
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