Hoy me levanté a las cuatro de la mañana, bueno, cuatro y quince para ser exacto, tratando de dar forma a una idea para una de mis pinturas, pero sólo quedó en eso, otro concepto incompleto.
Quise después, en vano, escribir algo, más la idea central no fue clara tampoco.
Frustración completa.
Y es que esa hora es ideal para muchas cosas, pensar por ejemplo, hablar con alguien en voz muy baja, no hay ruidos de vecinos, no suena el teléfono, nadie toca a la puerta, ni el del centro de rehabilitación, ni el señor que vende nopales, ni se escucha llegar la moto del cartero.
Es el momento perfecto.
Es la hora del silencio grato, justo antes de las cinco de la mañana, cuando apareció ese recuerdo sin buscarlo. Recurrí a un cuaderno viejo, donde a veces pongo mis ideas y ahí estaba el dibujo, o esos bocetos más bien, del retrato de una vieja amiga, Brenda, la veo y pienso en como ha pasado el tiempo.
Me trajo recuerdos lejanos, precisamente hoy que festejamos los casi 10 años de la graduación de la universidad.
Todo esto me vino a recordar que el tiempo transcurre. Como decía Don Henry: Ya pasó un día más.
Alguien me dijo que cuando no supiera que escribir, ni que decir, escribiera sobre ello y eso trato.
Luego, tratando volver a dormir antes que concluyera esa grata quietud nocturna, archivado el recuerdo y antes que el monstruo de la movilidad citadina diera su primer rugido, cerca de las seis de la mañana me vino a la mente el pensamiento de un poeta que dice: Venda su astucia y compre perplejidad, ese dibujo me dio eso, me recordó con claridad lo que uno de mis cuadros me explica, esa Granada Seca(1) es justo eso, aunque casi nadie más lo entienda o lo interpreten de otras maneras.
Una naturaleza muerta.
El tiempo que hermosamente nos dibuja día con día, con silencio o escándalo, transcurre inmutable y nos da lecciones duras, otras nos enseña sin dolor, hasta con placer con una imagen lejana e inesperada.
Pienso en cómo se va perdiendo la capacidad de asombro y los días se parecen unos a otros, no sabes si es sábado o viernes, si amanece lunes o te acuestas miércoles
Sin embargo, hoy es hoy, respiro el fresco de la mañana y puedo saber que el cuadro de mi existencia está casi completo. Solo faltaría tener una tarde para pintarlo.
(1) Granada Seca - Naturaleza muerta
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